Cómo tratar el trastorno

Ansiedad, del beneficio al problema

El ser humano tiene mecanismos que le preservan y le ayudan a mantenerse con vida. Uno de los principales es el miedo, que alimenta nuestro instinto de supervivencia, pero que en nuestra sociedad actual puede volverse un problema si no somos capaces de controlarlo.

La ansiedad es un mecanismo defensivo que nos pone en guardia, nos alerta ante el peligro y nos ayuda y es normal sentirla en algún momento. Incluso situaciones que se escapan a nuestro control nos puede afectar. Quién no recuerda, por ejemplo, los sucesos acaecidos en la capital hispalense, con escenas de pánico en Sevilla durante la celebración de la Semana Santa. O sin tener que ir tan lejos, como la que se vive con la pandemia del coronavirus, conocido tristemente como COVID-19 en España.Ansiedad 1
Un profesional de la psicología te podrá ayudar a que estas circunstancias externas te afecten lo mínimo posible, si es que lo necesitas. Pero también hay pensamientos, circunstancias o formas de expresarnos o sentir que nos acompañan desde siempre. Es esa ansiedad individual que nos puede jugar una mala pasada si afecta a nuestro desarrollo personal.

¿Cómo se detecta la ansiedad individual?

En algunas personas este mecanismo defensivo que nos pone en guardia no funciona como debiera por diversas causas y desemboca en trastornos que deben ser diagnosticados, trabajados en terapia y extinguidos.
Los síntomas de los trastornos de ansiedad se manifiestan de diversas formas y pueden ser tanto físicos como psíquicos.
Así, deberemos estar atentos a los siguientes rasgos que puede padecer la persona en cuestión para saber si necesitan atención psicológica y recibir terapia.

Ansiedad síntomas, ejemplos:

  • Sensación de nerviosismo.
  • Agitación.
  • Tensión.
  • Sensación de ahogo y o de peligro inminente.
  • Pánico o miedo a una catástrofe.
  • Aumento del ritmo cardíaco.
  • Sudoración.
  • Temblores.
  • Sensación de cansancio, debilidad.
  • Dificultad para concentrarse o para erradicar la idea que sustenta la preocupación actual.
  • Problemas de sueño.

Trastornos de  ansiedad más comunes

  • Agorafobia: Fobia a los espacios abiertos. Se da en espacios muy amplios, donde el afectado no consigue delimitar la zona para escapar de ella. Puede desembocar en una situación de pánico.
  • Ansiedad provocada por una enfermedad. La causa física puede provocar un cuadro de pánico intenso.
  • Ansiedad generaliza: Preocupaciones persistentes y excesivas por actividades que pueden ser ordinarias o extraordinarias. Se manifiesta con una preocupación desmesurada a la hora de abordar dichas actividades.
  • Ansiedad que desemboca en el trastorno del pánico. Son episodios de miedo o terror que implican un pico ascendente muy rápido. Se tiene la sensación de un peligro inminente y conlleva dificultad para respirar así como diversas somatizaciones físicas como dolor en el pecho o latidos vertiginosos.
  • El mutismo selectivo: con frecuencia se da en niños y se manifiesta como la incapacidad de los pequeños para poder hablar en diversas situaciones que les provocan estrés.
  • Ansiedad por separación. También está asociado a periodos de la infancia y se manifiesta cuando se separan los progenitores del menor.
  • Fobia social. El paciente suele sentir vergüenza e inseguridad al enfrentarse a diversas situaciones sociales..
  • Ansiedad por sustancias. Se da por el abuso o abstinencia de algunas drogas o medicamentos.